viernes, 16 de mayo de 2008

Comunicado de la Conferencia Episcopal Venezolana sobre la actualidad educativa del país

Del sitio oficial de la Conferencia Episcopal Venezolana, en el segundo link compartimos el documento "La educación que Venezuela Necesita" elaborado por las instituciones católicas de educación de la Republica Venezolana, alojado en el sitio de la agencia FIDES:

1. La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) ve la conveniencia de presentar ante la sociedad su posición sobre algunos aspectos de la actualidad educativa del país. La educación es un tema de suma trascendencia que está permanentemente presente en el acontecer nacional, pero sobre cuyos elementos constitutivos fundamentales, pocas veces se ha establecido un diálogo nacional, franco y abierto.

2. En los últimos meses las autoridades educativas han emprendido, en el contexto de la implementación del Sistema Educativo Bolivariano, un conjunto de iniciativas para el desarrollo de un Nuevo Diseño Curricular que tiene una profunda y decisiva influencia en toda la labor de educación. La forma en que se ha procedido ha generado una reacción generalizada en los actores interesados, en especial Asociaciones de Padres y Representantes, universidades y diferentes gremios de educadores, que lo critican porque contradice planteamientos de la Constitución y de la Ley Orgánica de Educación vigentes, y replantea cuestiones ya rechazadas en el Referendo del 2 de diciembre del año 2.007. Además se pretende imponerlo, como una decisión tomada que hay que llevar a la práctica, sin que se haya producido el proceso participativo plural, indispensable para un tema tan importante.

3. Las declaraciones de las autoridades no han propiciado el clima necesario para este delicado asunto al enviar mensajes contradictorios. En unos momentos destacan el carácter obligatorio y definitivo de cuanto ya está decidido, y, en otros, presentan el tema como si estuviéramos en una fase provisional e interlocutoria de estudio. En efecto, se habla de una consulta, pero al mismo tiempo se invita a los interesados a apropiarse del espíritu y de los contenidos del mismo. Se habla de posibles cambios, pero se reafirman directrices que ya se están poniendo en práctica. Se dice que no hay prisa, pero se sigue dando los cursos de inducción, y hasta se habla de textos ya elaborados.

4. Pero, particularmente, nos preocupan las afirmaciones que reiteran la voluntad de poner el sistema educativo al servicio de un determinado proyecto político. Este modo de proceder, realmente arbitrario y excluyente, que está en contra de la apertura constitucional a diferentes corrientes de pensamiento (cf Constitución Nº 102), origina numerosos cuestionamientos y un ambiente de desasosiego y desconfianza que no resulta constructivo ni esperanzador. Sin un planteamiento de fondo sobre esta problemática corremos el peligro de agudizar los enfrentamientos y las divisiones.

5. La CEV, al ofrecer su opinión sobre la situación educativa, ratifica cuanto fue expresado en el Manifiesto del Colectivo de Organizaciones Católicas en Educación que lleva como título “La Educación que Venezuela necesita” (marzo del 2007), y lo que se aportó en las diversas reuniones que la Comisión Episcopal de la CEV y la presidencia de AVEC, apoyados por la presencia del Card. Jorge Urosa y de Mons. Ovidio Pérez Morales, celebraron con las autoridades de la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional y con las del Ministerio del Poder Popular para la Educación, en el primer semestre del 2006 sobre el Proyecto de la nueva Ley Orgánica de Educación. En nuestra opinión estos intercambios señalan que es el diálogo el camino a seguir y profundizar.

6. Con este espíritu, avalamos la actitud de la AVEC y de numerosas asociaciones que, sin validar la propuesta oficial tal como está, se han esforzado en conocer sus contenidos, han expresado sus opiniones y están dispuestos a debatir y defender con argumentos las posturas asumidas. La educación católica ha demostrado, con tomas de posición y con hechos, a lo largo de los años, su fidelidad y coherencia con cuanto esté en consonancia con la Constitución de Venezuela y con los principios democráticos de libertad y pluralidad de pensamiento, y ha enriquecido su propuesta con las directrices y valores que emanan del Evangelio.

7. Insistimos en defender, en todo el hecho educativo, la centralidad de la persona, considerada en su integralidad, su necesaria dimensión social y apertura a lo trascendente, superando cualquier forma de individualismo o colectivismo, de imposición laicista o religiosa. Reafirmamos el derecho y deber de la familia en la misión orientadora de los hijos, así como también recordamos la responsabilidad de la sociedad en esa labor. Y reconocemos el derecho y deber del Estado para garantizar a todos el disfrute de estos derechos que son irrenunciables, y la educación es uno de ellos.

8. Compartimos, con muchos otros, los elementos de progreso que se ratifican o introducen en el Nuevo Diseño Curricular, tales como la responsabilidad social y la solidaridad; sin embargo, insistimos en la necesidad de un amplio diálogo nacional acerca de los fundamentos teóricos, pedagógicos y filosóficos, que deben ser entendidos a la luz de la Constitución y no interpretados unilateralmente, y sobre diversos aspectos del desarrollo del Currículo que, en nuestra opinión deben ser revisados: el exagerado militarismo; la visión parcializada de la historia; la reducción e imposición de los modelos inspiradores presentados, entre otros.

9. Al valorar la disposición de las autoridades educativas a debatir con todos los involucrados lo referente al Nuevo Diseño Curricular propuesto, les exhortamos a que no se adelanten pasos concretos en la implementación del mismo, y a hacer de dominio público toda iniciativa sobre el nuevo currículo y cualquier otro cambio del sistema educativo, de modo que se eviten tantas informaciones parciales, rumores y ansiedades, y dejemos todos de lado las posiciones ambiguas, las ingenuidades y las eventuales agendas ocultas. La batalla, como alguno la ha bautizado, de la educación no la debe ganar o perder parcialidad alguna porque los valores y derechos no son objeto de votación (cf Constitución Nº74). La ganará o perderá el país en la medida en que seamos capaces de aunar esfuerzos y abrir espacios de reflexión e intercambio entre las diferentes instituciones educativas, para descubrir y poner en práctica lo que realmente promueve la inclusión de todos los ciudadanos.

Los Arzobispos y Obispos de Venezuela

Caracas, 25 de abril del 2.008

  1. http://www.cev.org.ve/noticias_det.php?id=304http://www.fides.org/spa/documents/educacion_venezuela_2007.doc