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viernes, 20 de marzo de 2009

Claretianos y socialistas

Desde la sección Splendor Veritatis de Germinans Germinabit:

Por Antoninus Pius
Quien los ha visto y quién los ve. Si el pobre San Antonio María Claret levantara la cabeza y viera en que se ha convertido la congregación que él fundó. Incluso en Vic le cambiaron su histórica urna mortuoria de plata por una de colorines en tonos latinoamericanos para expresar (según ellos) más sencillez y adaptarla a los nuevos tiempos.

Muchos de nuestros claretianos, especialmente los de nuestra tierra catalana, parece que hayan cambiado de fundador, como si hubieran sido fundados realmente por SAN PERE CASALDALIGA, otro obispo claretiano que se parece al fundador como un huevo a una castaña. Qué lejos quedan aquellos tiempos de claretianos ejemplares, fieles a la Santa Madre Iglesia, preocupados por la auténtica evangelización y que nos dieron tantos testimonios de martirio en la persecución religiosa provocada por los izquierdistas que ahora defienden a capa y espada.

La librería Claret (situada en la calle Roger de LLúria), se ha convertido en el centro emblemático de los claretianos de nuestra ciudad. Cuando algún teólogo o sacerdote es llamado al orden por su obispo, por la Congregación para la Doctrina de la Fe, o se ha enfrentado públicamente al Magisterio oficial de la Iglesia, sus libros aparecen promocionados en los escaparates principales, para que puedan ser vistos por todos los que pasan por la calle y entren raudos a comprarlos. Una promoción sin precedentes de la heterodoxia de la que se sienten totalmente orgullosos, sobre todo teniendo en cuenta que su nuevo fundador (Casaldáliga) tiene como amigos a los más emblemáticos representantes de la Teología de la Liberación y de las ideologías políticas más izquierdistas.

Pero parece que no tenían bastante con la librería Claret para promocionar esas ideas revolucionarias, política y religiosamente hablando, así que el actual provincial, el Rvdo. P. Màxim Muñoz (en la fotografía, con traje y corbata de El Corte Inglés) se le ocurrió crear la Fundación Claret, para organizar charlas, conferencias y simposios. Como ejemplo de este tipo de actos pondremos el del XI Simposio que se celebrará el próximo 28 de marzo bajo el lema: “la religión en las sociedades modernas. Laicidad y laicismo”.
Pues para hablarnos de ese laicismo violento contra la Iglesia que impulsa el socialismo (y adláteres) en Cataluña y en el resto de España, nada menos que nos traen a dos socialistas, para demostrarnos lo bueno que es ese laicismo que impulsan. Concretamente el Sr. Carlos García de Andoin, coordinador federal de Cristianos Socialistas y asesor de la vicepresidenta Fernández de la Vega. Andoin es un claro defensor del matrimonio homosexual y ha llegado a afirmar que el PSOE no es “un partido abortista” (lo de las menores que podrán abortar lo debemos haber soñado). El segundo ponente es Jordi López Camps, responsable de Cristianos Socialistas del PSC. Para rematar el ciclo también intervendrá el teólogo Marciano Vidal, que ha defendido públicamente postulados morales contrarios totalmente a la doctrina oficial de la Iglesia y que fue amonestado en su momento por el entonces cardenal Joseph Ratzinger (hoy Benedicto XVI). Por si no hubiera bastante con estos nombres para que veamos por dónde van los tiros, en la mesa redonda también estará nuestro amigo Oriol Domingo. Dios los cría…
  1. http://www.germinansgerminabit.org/

jueves, 16 de octubre de 2008

Mientras en Roma se discute, Québec ya ha sido vencida

Compartimos el artículo de Sandro Magister, publicado en el sitio Chiesa, sobre la crisis que enfrenta la Iglesia en Quebec, Canadá, la baja de la práctica religiosa y la ausencia impuesta por ley de la enseñanza religiosa junto al relativo silencio de los pastores. En la entrada anterior contábamos y compartíamos silencios similares en la América Hispana frente al hecho de la migración de fieles desde la luz de la fe hacia el oscurantismo protestante a causa del liberacionismo hijo del modernismo. Actos de padres similares generan consecuencias similares. En el link que compartimos hacia el sitio del cual esta extraído el artículo, se puede encontrar un artículo de Mons. Ouellet publicado en la revista "Vita e Pensiero" dependiente de la Universidad Católica de Milán:

Era la región más católica de Norteamérica, hoy es la más secularizada. De allí viene el cardenal Ouellet, relator general en el sínodo de obispos sobre la Palabra de Dios. Y hacia allí mira también Benedicto XVI, como a una nueva tierra de misión
por Sandro Magister

ROMA, 8 de octubre del 2008 – En la homilía de la misa con la que el domingo pasado abrió el sínodo de obispos dedicado a las Sagradas Escrituras, Benedicto XVI recordó que desde el primer anuncio del Evangelio “brotaron comunidades cristianas inicialmente florecientes, que luego desaparecieron y son hoy recordadas sólo en los libros de historia”.

Y agregó:

"¿No podría ocurrir lo mismo con esta nuestra época? Naciones un tiempo ricas de fe y de vocaciones van perdiendo su propia identidad, bajo la influencia deletérea y destructiva de una cierta cultura moderna".

Se puede adivinar que, entre estas naciones una vez estrictamente cristianas y que hoy ya no lo son más, el Papa Joseph Ratzinger esté pensando en Canadá, y para ser más exactos, en Québec.
Benedicto XVI ha confiado precisamente al arzobispo de Québec, el cardenal Marc Ouellet, la tarea de introducir y cerrar los trabajos del sínodo con dos ponencias generales. Y el cardenal Ouellet está entre los testigos más conocedores y críticos de la metamorfosis que en pocos decenios ha convertido a la muy católica Québec en tierra de misión.

Québec es la provincia más extensa de Canadá, cinco veces el tamaño de Italia pero con menos de 8 millones de habitantes. Habla francés y conservaba hasta la mitad del siglo pasado una fuerte huella católica. Sus ríos y caseríos llevan nombres de santos, las iglesias son muy numerosas, las escuelas y los hospitales surgieron casi todos por iniciativa religiosa. También eran florecientes las vocaciones.

Pero a partir de los años sesenta la caída ha sido vertical Sin lamentos, una “révolution tranquille” ha transformado Québec en la punta de avanzada de la secularización. Hoy menos del 5 por ciento de los católicos van a misa los domingos. Los matrimonios religiosos son pocos, los funerales son en gran parte civiles, los bautismos cada vez más raros.

Y las leyes codifican este estado de cosas en nombre de un fundamentalismo laicista que ha llegado, este año, a imponer en todas las escuelas estatales y privadas de Québec – primer caso en todo el mundo – un curso obligatorio de "ética y cultura de las religiones” con docentes que tienen prohibido presentarse como creyentes y pertenecientes a una comunidad de fe. En el curso se dan información sobre las principales religiones del mundo y se discuten temas controversiales, como el aborto y la eutanasia, con la obligación de no tomar posición en uno u otro sentido.

“Es la dictadura del relativismo aplicada a partir de la escuela elemental”, denunció el cardenal Ouellet. Pero su voz es la única. El 80 por ciento de las familias sigue solicitando la enseñanza de la religión católica, pero una sola escuela, la Loyola High School de Montreal, ha interpuesto un recurso a la corte suprema en contra del curso obligatorio que la ley impone.

Georges Leroux, el filósofo de la Universidad de Montreal que ha proyectado el nuevo curso, sostiene que “es tiempo de pesar en la transmisión de la cultura religiosa ya no más como fe sino como historia, como patrimonio universal de la humanidad”.

Se debe resaltar que las leyes más lejanas de la doctrina de la Iglesia han sido dadas en Québec por mayorías no radicales sino moderadas. También la ley sobre la enseñanza obligatoria de “ética y cultura de las religiones” ha sido aprobada por un gobierno conservador, del cual forman parte los católicos.

Además, la revolución cultural que ha cambiado la faz de Québec, de “tranquille” que era se ha convertido últimamente en más hostil y altivo contra quien lo resiste. El cardenal Ouellet dijo en una entrevista al “Avvenire” del 3 de octubre:

“Tuve una prueba de esta aversión cuando recientemente escribí una carta abierta a los medios, en la que entre otras cosas pedía perdón a nombre de la Iglesia canadiense, por las equivocaciones del pasado. La carta suscitó una reacción de llamativa hostilidad”.

El cardenal Ouellet describió y analizó el emblemático caso de Québec en un artículo del último número de “Vita e Pensiero”, la revista de la Universidad Católica de Milán: artículo tanto más interesante en cuanto que ha sido publicado la víspera de un sínodo de obispos dedicado precisamente a “cómo hacer cada vez más eficaz el anuncio del Evangelio en este nuestro tiempo”.


  1. http://chiesa.espresso.repubblica.it/articolo/207117?sp=y

Falta una evangelización en la que Cristo y su Iglesia estén en el centro

Desde "la Buardilla de Jerónimo" el comentario de Vittorio Messori sobre el abandono de los pastores católicos a su redil en la América hispana, concreta realidad que no ha tenido otra intención mitigadora que utilizar las mismas herramientas catequeticas fallidas de siempre que ahondan la problemática mas que solucionarla, el nuevo aire del Concilio Pastoral, junto con el liberacionismo, ha moldeado el espíritu de los prelados hacia la pasividad y mientras se preocupan de la carne, la ecología y los derechos de ballenas y manatíes, el alma de sus ovejas se pierde entre la oferta del satanismo disfrazado de secta protestante:

En la Asamblea del Sínodo de los Obispos que está reunida durante estos días en el Vaticano ya han sido varios los obispos de Latinoamérica que se han referido a los peligros de la teología de la liberación. Del mismo modo, muchos han hablado de aquellos católicos que abandonan la vida eclesial debido a, según palabras del Papa, “la falta de una evangelización en la que Cristo y su Iglesia estén en el centro”. En este contexto, nos parece oportuno rescatar un valioso texto de Vittorio Messori sobre el tema.

En América latina, nos dicen, la Iglesia católica «está con los pobres». Pero los pobres no están con la Igle­sia: millones de ellos se han pasado —y siguen pa­sando, miles y miles cada día— a las sectas dura­mente anticatólicas que vienen de Estados Unidos; o, como en Brasil, a los cultos animistas y sincretistas. En el continente que antes era «el más católico del mundo», el protestantismo (en sus versiones «oficia­les» o en las versiones enloquecidas del fundamentalismo americano) está en camino de convertirse estadísticamente en mayoría, si se mantiene el ritmo actual de abandono de la Iglesia romana.

Nos encontraríamos frente a uno de esos «resul­tados catastróficos de la catequesis y la pastoral» de los que muchas veces ha hablado el cardenal Ratzinger. En efecto, los que han analizado las causas de la «gran huida» —y que lo han hecho en el territorio, enfrentándose a la realidad, más que a esquemas teó­ricos— han constatado que la «demanda» religiosa sudamericana se dirige a otra parte porque la «ofer­ta» católica no la satisface. En breve: la gente (y más la del mitificado pueblo) ya no está en sintonía con una Iglesia que ha acentuado tanto su compromiso po­lítico, social, de justicia y bienestar terrenales, que ha llegado a ofuscar su dimensión directamente religiosa.

En fin, el cura comicial, sindicalista y politizado ya no basta para satisfacer la necesidad de una esfera sagrada, trascendente y de esperanza eterna: de aquí la búsqueda alternativa en sectas que se exceden en lo contrario, rechazando cualquier compromiso con la realidad social, para anunciar una salvación que llegará sólo al final de la historia, en el momento del regreso glorioso de Cristo, o en un paraíso al que sólo se puede acceder por la puerta angosta de la muerte.

Como siempre, pues, los efectos concretos se han revelado el exacto contrario de las previsiones de mu­chos. Transformar el Evangelio en un manual para la «liberación» sociopolítica, seguramente gratifica a los teólogos, pero no convence a los que querían «libe­rarse», que por lo tanto se dirigen a otro sitio, donde puedan encontrar satisfacción a su necesidad de ado­rar, rezar y esperar en algo más duradero y profundo que las reformas económicas de siempre. No hace falta tampoco, para conservar a los «po­bres», cierto masoquismo católico actual. Hay frailes, e incluso obispos, que encabezaron movimientos de protesta contra las celebraciones del Quinto Cente­nario de la Conquista ibérica del 1492: escuchándo­los, parece que habría sido mucho mejor dejar a los indígenas de las Américas con sus sangrientos cultos idolátricos tradicionales, sin «molestarlos» con el anuncio del Evangelio.

Estamos así ante el espectáculo de hombres de Iglesia empeñados en difamar cuanto puedan lo que su propia Iglesia hizo en el pasado, sin concederle atenuantes históricos y ni siquiera intentar discernir la verdad de la calumnia, la «leyenda negra» de los hechos concretos.

Y mientras los católicos así se flagelan, los indios pasan a los cultos de los misioneros norteamericanos: esos que más motivos tendrían para autoacusarse, ya que (hemos hablado mucho de ello), a diferencia de la colonización ibérica, que a pesar de sus errores y horrores llevó a la compenetración de las culturas, la anglosajona llevó al genocidio, al indio aceptable sólo una vez muerto.

Pero los pastores protestantes gringos no hacen ninguna autocrítica: anuncian (a su manera) a Cristo, el perdón, la salvación y la vida eterna; y esto es lo que les importa a los descendientes de los indios. Así que en Centro y Sudamérica ya han abandonado el catolicismo unos cuarenta millones de personas. Y muchos más escogen cada día el mismo camino.

Vittorio Messori, “Leyendas negras de la Iglesia”
  1. http://la-buhardilla-de-jeronimo.blogspot.com/2008/10/falta-una-evangelizacin-en-la-que.html

martes, 5 de agosto de 2008

Manga Ancha

Desde "Panoráma Católico Internacional", imagen de "Diario Provincia":

Ilusiones Una gran cantidad de ciudadanos muy correctos, abrazaba hasta hace poco la esperanza de que don Mauricio Macri fuera la solución política. Para ello prescindieron de cualquier examen, bastándoles sus ojos claros y su imagen simpática de niño bien, pretencioso y futbolero. Con este último bagaje obtuvo el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. O mejor dicho, de la ciudad Autónoma, para ajustarnos a su moderna índole y apelativo. Vale decir independiente de todo dominio legal o moral; apartada de cualquier condicionamiento anímico esencial, permanente o invariable. Hoy es la ciudad relativa por antonomasia, a quien el candidato le vino como anillo al dedo. Y a fe que se han cumplido cabalmente semejantes expectativas. Aunque la urbe porteña no ha cambiado un ápice del modelo trabajosamente elaborado por sucesivas administraciones “democráticas”, si ha acentuado su “soltura moral”. Hasta un punto que nada tendrá que envidiar a sobrecogedores ejemplos bíblicos, que seguramente deberán preocupar al supremo pastor de su diócesis.

Escribe Juan E. Olmedo Alba Posse

Casos puntuales
A) El mes pasado se publicó en el Boletín Oficial de Buenos Aires (N° 2945), la ley que instituye al 17 de Mayo de cada año como "Día de Lucha Contra la Discriminación por Orientación Sexual o Identidad de Género", para concienciar a los jóvenes alumnos sobre el respeto a la diversidad sexual. Como aclara Notivida (año VIII, n° 514), cuando cada 17 Mayo los homosexuales piden no ser discriminados, reclaman que se erradique la “discriminación política, jurídica, social y cultural”, exigiendo “los mismos derechos con los mismos nombres”. Lo que incluye, entre otras cosas, “matrimonio” y adopción. Conforme lo expresa la publicación citada, cabe señalar que esta ley -sancionada en el gobierno de Mauricio Macri- viola gravemente la moral natural y rechaza expresamente el Magisterio de la Iglesia Católica.

B) El Ministro de Salud del antecesor -Jorge Telerman- dictó el año pasado la resolución 1174/ 2007 que garantiza los abortos en los Centros de Salud Públicos de la Ciudad de Buenos Aires. Mauricio Macri la mantuvo. Y ahora los animados abortistas, con un nuevo proyecto, pretenden transformarla en ley y ampliar sus alcances (cfr. Notivida, N° 511, 15.5.08).

C) Por primera vez en América Latina, con motivo del Día Internacional de la Mujer, un ámbito gubernamental -la Legislatura porteña- distinguió a un activista transexual, que actualmente trabaja en el área jurídica de la Comunidad Homosexual Argentina –CHA- (Notivida, Año VIII, nº 493, 9.3.08).

Modelito, locura y perversión
En los últimos tiempos se suscitó una controversia -mano a mano- entre el Gobierno de la Ciudad Autónoma y los denominados “travestis”. En este caso los degenerados sexuales, que obviamente disfrazan algo más que sus magras vestimentas, esgrimieron el “derecho a trabajar”, por supuesto en la vía pública. Sólo el escándalo de ocurrir semejante disputa, pareciera empalidecer las malas costumbres de Sodoma y Gomorra. Finalmente y terciando la vecindad con voces airadas, Macri dispuso el traslado del asqueroso “trabajo” al aire libre. Lo llevó a un bello paraje, más lejano, del parque 3 de Febrero. “Zona roja”, que ha sido dotada de modernas comodidades acordes a la “actividad laboral”; con elementos para el caso, cuya descripción impide la repugnancia. Y en general las (los) travestis quedaron de conformidad. Daría para largo discurrir sobre estas aberraciones increíbles, pero no se puede omitir lo que significa todo esto, al mostrar hasta qué punto ha caído la moral de la vieja y prestigiosa ciudad de Buenos Aires. A partir sobre todo de su “autonomía”, inventada por la reforma constitucional del “Pacto de Olivos”. Lamentablemente no se ha escuchado, que se sepa, ninguna objeción del Arzobispado de Buenos Aires, principal custodio espiritual de las costumbres.

Para rubricar el cuadro, el Jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri formuló unas declaraciones de antología, que de no versar sobre un tema tan trágico y escandaloso (la desgraciada gente, rebajada a lo último), produciría hilaridad en un sainete de cuarta categoría. Ha dicho al respecto, en la entrevista que puede verse y oírse por www.aireyluz.com, que en realidad le gusta más el modelo “Ámsterdam”; recordando su sensación cuando visitó la zona roja de la ciudad holandesa…. “Fue una experiencia increíble: el nivel de emoción y excitación”. Para agregar en su jovial confidencia, que le parecía bien que una ciudad tenga su cuota de locura (sic), porque tiene que ver con el desarrollo de usos y costumbres y con “esas cosas límites de situaciones más perversas (sic), que son inherentes a la condición humana”. Gracias a esta democracia y al “Pacto de Olivos” entre Menem y Alfonsín, en estas delicadas manos está la población de Buenos Aires. La que en otros tiempos –los de la Intendencia Municipal- estaba protegida por el poder de policía que custodiaba la moralidad pública.

Relativismo.

Este despliegue de relativismo tan despreocupado, resulta muy preocupante porque encima, el jefe del Gobierno porteño ha puesto como Ministro de Cultura al señor Hernán Lombardi. Un personaje afiliado al Partido Comunista, vinculado a fuertes intereses financieros de la comunidad gay internacional, como que ejerció la representación local de la cadena que explota los hoteles “Gay”. A la que pertenece el Axel Hotel 5 estrellas de la ciudad autónoma Buenos Aires. Todo lo cual, advierte al Jefe de Gobierno sobre la necesidad de mostrarse sumamente estricto, hasta escrupuloso, para despejar la menor suspicacia sobre antecedentes personales y familiares que lo vincularon a intereses concurrentes con los de la Ciudad.
  1. http://www.panodigital.com/manga-ancha