martes, 26 de agosto de 2008

Los eco-obispos

En la entrada anterior habíamos comentado la oposición de dos obispos chilenos al emprendimiento privado en sus diócesis, con la excusa del capitalismo salvaje y la depredación del medio ambiente, intentan hacer de sus fieles eco-cristianos y seguidores convencidos de sus cruzadas verdes. El día de hoy recogemos lo publicado por el sitio de la radioemisora chilena "ADN Radio Chile" en que se amplia esta información, en el link puede encontrarse un archivo de audio correspondiente a una entrevista a Mons Gaspar Quintana (en la imagen), eco-obispo de Copiapó, en que manifiesta su oposición al proyecto de explotación aurífero "Pascua Lama".

Iglesia Católica critica modelo económico y se embarca en una ''cruzada verde''

La Iglesia Católica está tomando la bandera de lucha por la defensa del medio ambiente y ya son dos los obispos que públicamente han manifestado su oposición frontal hacia dos proyectos emblemáticos que tienen el apoyo del Gobierno: Pascua Lama en la Región de Copiapó, e Hidroaysén en la XI Región.

El obispo de Copiapó Gaspar Quintana, que se opone frontalmente al proyecto Pascua Lama, señaló a ADN Radio Chile que el cuidado del medioambiente cae en la categoría de los DD.HH. Su homólogo de Aysén, Luis Infanti de la Mora va más allá y afirma que Hidroaysén es "éticamente inaceptable".

"Yo en repetidas oportunidades he dicho que estoy en contra del proyecto Pascua Lama, no por revolver el gallinero, sino simplemente por motivos de humanidad y también por el lado del Evangelio de Jesús", dijo el obispo de Copiapó monseñor Gaspar Quintana.

El prelado sostuvo que el proyecto Pascua Lama, perteneciente a la multinacional canadiense Barrick Gold Corporation, que prevé una inversión de US$ 2.400 millones para extraer toneladas de oro que están bajo milenarios glaciares, "afecta la seguridad del ecosistema del valle del Huasco, por el riesgo de la contaminación, a pesar de los largos estudios que dicen, según las autoridades regionales, que están cubiertos todos los posibles flancos de riesgo".

No obstante, la autoridad religiosa evidenció sus dudas al respecto ya que "siempre caben preocupaciones a futuro por lo que puede significar un error, como ha pasado en otros proyectos como Celco en Chile y también en otros países de América Latina.

En este sentido, Quintana cita las palabras del Papa Juan Pablo II que afirmó que "el agua, dada la trascendencia que tiene para la vida humana, el agua realmente está dentro de la categoría de los Derechos Humanos".

El prelado se refirió también a la Pastoral del Medioambiente, en cuya orientación en mayo pasado los obispos hicieron alusión al egoísmo de ciertos grupos que pretenden destruir la naturaleza por sus intereses económicos.

"Comprobamos cómo los recursos naturales son extraídos y contaminados por el egoísmo de algunos, de intereses de grupos de poder, amparados por el actual modelo económico, en perjuicio de los pobres, los campesinos y los indígenas. Un cuidado especial merece el recurso del agua, que empieza a ser escaso, convirtiéndose en el mediano plazo en fuente de conflictos en el mundo", sentenció monseñor Quintana al citar las conclusiones de dicha pastoral.

"Hidroaysén es éticamente inaceptable"

Por su parte, el obispo de Aysén, monseñor Luis Infanti de la Mora, fue más allá y calificó de "poco ética" la posición del Estado, el que a su juicio, pone en peligro a la naturaleza

"Éticamente es para nosotros inaceptable, sea el proyecto en sí mismo que planea construir cinco mega centrales en Aysén, y consideramos inaceptable la postura del Estado frente a estas situaciones que se han ido dando, con -incluso- apoyos públicos de algunos ministros previo a la presentación del proyecto de impacto ambiental", subrayó el obispo a ADN Radio Chile.

Monseñor Infanti, dijo que la Iglesia Católica de aysenina ha reflexionado por más de tres años sobre el tema ambiental y ha llegado a numerosas conclusiones que se plasman en una carta de más de 95 páginas en las que "se plantea un cuestionamiento sereno, ya que desde la ética y la espiritualidad surgen una serie de elementos, que llevados a la práctica nos platean en qué sociedad estamos viviendo, como, por ejemplo, qué modelo económico nos rige y qué efecto tiene en las actitudes y vida de cada uno de nosotros y también plantea una política de Estado sobre la relación social y el ambiente en que vivimos".

Asimismo, el obispo de Aysén hizo fuertes críticas al actual modelo económico, por cuanto está basado en la sobreexplotación de los recursos naturales teniendo solamente en cuenta el lucro de unos pocos.

"Frente a la amenaza ecológica que estamos viviendo hoy día, un modelo neoliberal tan extremo y tan desencarnado como el que se está llevando adelante en Chile creemos que es altamente perjudicial, por la destrucción de la naturaleza y sus recursos, especialmente del agua, dejada en manos de empresa particulares, que ciertamente lo que buscan es el bien propio y no tanto el bien común", puntualizó.
  1. http://www.adnradio.cl/nota.aspx?id=658695