viernes, 5 de septiembre de 2008

Chile: Disolución de la familia y envejecimiento del País

Desde Acción Familia, Chile:

El artículo publicado en el diario El Mercurio, (24/08/08), en su sección Reportajes, bajo el título Alarmante augurio: en 2040 Chile será un país viejo, viene a alertar sobre un gravísimo problema que afecta a nuestro País: el de la natalidad.

Según el artículo de El Mercurio, las estadísticas auguran que en 2040 los mayores de 65 años superarán por primera vez a los menores de 15, con lo que Chile se convertirá en un país viejo. El punto de inflexión se registrará en 2023, cuando por primera vez ambos grupos queden igualados.

De acuerdo al jefe del Departamento de Estadísticas Demográficas del INE, Gustavo Villalón, la caída libre se produjo entre 1962 y 1978, período en que la fecundidad descendió nada menos que en un 49%. “En sólo 16 años, las mujeres pasaron de tener 5,4 niños a 2,8, lo que provocó un impacto tremendo en la estructura de la población. Ahí empezó el descenso“. dice.

Los factores que han determinado esta disminución, según el reportaje, han sido la irrupción de la píldora anticonceptiva, la incorporación de la mujer al mundo del trabajo y el deseo de las familias de dar mejores condiciones de vida a sus hijos.

El artículo no hace referencia a la omnipresente propaganda a favor de una concepción hedonista de la vida. No sólo los medios de comunicación participan de ella, sino los órganos gubernamentales distribuyendo preservativos y la “píldora del día siguiente”. A esto debe agregarse una “educación sexual” tan permisiva que más puede ser llamada “perversión sexual”.

Según un estudio de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), el 71% de los ediles chilenos reparten píldora, a pesar del fallo del Tribunal Constitucional.([1]).

La utopía de la igualdad
Todas las corrientes del socialismo y, a veces de la mal llamada “derecha”, han hecho una intensa campaña a favor de la “liberación” de la mujer, que ha tenido como resultado un abandono del hogar por parte de ésta. La principal razón para esta política, no es de carácter económico, sino que, según ellos, debe existir una igualdad completa entre el hombre y la mujer. Es la vieja utopía socialo–comunista de la igualdad.

Quizá sea esa la razón por la que los sucesivos gobiernos de la Concertación, en vez de dar un subsidio a las familias numerosas, han empujado a la mujer a salir del hogar. Para ellos, el que la mujer se dedique al cuidado de sus hijos es una “discriminación” intolerable.

Este abandono del hogar explica en parte la demolición de la familia en nuestro País, uno de cuyos síntomas más alarmantes es el citado 55% de hijos que nacen fuera del matrimonio.

Desde luego la solución no es la que propone el economista Osvaldo Larrañaga: “la introducción de regulaciones de la vida en pareja que transforman la convivencia en una versión más flexible del matrimonio”. La solución está en el fortalecimiento de la familia como siempre existió y de los principios que la sustentan. En este último punto, cabe a la Iglesia una labor de enseñanza que se desearía más activa.

Si amamos nuestra Patria no podemos permanecer pasivos ante la destrucción de la familia. Las elecciones municipales se aproximan: haga llegar a su candidato su rechazo indignado por esta demolición moral de nuestra juventud.

[1] Según el estudio, 142 de las 345 Comunas del País estarían entregando la píldora. No extraña que los partidos de izquierda lo hagan, pero que el 73,5% de los municipios de la DC, el 61,9% de la UDI y 44,4% de RN la repartan, es un signo del deterioro moral en que hemos caído. (Cfr. El Mercurio, 23/08/08)
  1. http://www.accionfamilia.org/revolucion-cultural/disolucion-familia-y-envejecimiento-del-pais/