lunes, 1 de septiembre de 2008

Boff, el agua y un obispo chileno

Desde Cor ad cor loquitur:

Desde que entré en el mundillo de los bloggers católicos he recibido todo tipo de noticias, comunicaciones, denuncias, etc, etc. Por razones fáciles de imaginar, ese proceso ha aumentado desde que estoy al frente de Religión en Libertad. Ayer me informaron de lo que está ocurriendo en una diócesis al sur de Chile; concretamente unos 1.500 al sur de Santiago. En realidad no es una diócesis sino un Vicariato Apostólico: el Vicariato Apostólico de Aysén.

Esa Iglesia local, la de Aysén, ha sido entregada desde hace muchos años por la Santa Sede a la Orden de los siervos de María, la mayoría de ellos de avanzada edad. El actual obispo, Monseñor Luis Infanti de Mora, de 54 años, es de origen italiano aunque realizó sus estudios en la Pontificia Universidad Católica de Santiago.

El caso es que en Aysén, cuya capital es Coyhaique, se está en los estudios finales para la construcción de unas grandes centrales hidroeléctricas para los requerimientos energéticos de Chile, lo cual ha puesto en pie de guerra a los ecologistas, plaga generalmente extremo-izquierdosa que se extiende por todo el planeta. Y en medio de la polémica ha querido aparece Monseñor Infanti con una pastoral que se anuncia así en la web del Vicariato Apostólico:

Tras meses de intenso trabajo la tan esperada “Carta Pastoral del Agua” escrita por el Obispo de Aysén, Luis Infanti de la Mora, será presentada oficialmente a la comunidad regional el próximo martes 26 de agosto a las 19 horas en el Cine Municipal de Coyhaique, en el marco de la celebración de la “Semana Social 2008”.

El lanzamiento de este documento ha sido ampliamente esperado por diversos sectores tanto a nivel social, medioambiental como eclesial, más allá de las fronteras de Chile. En este sentido, Monseñor Luis Infanti informó que especial interés le han manifestado los obispos de la Patagonia Argentina, debido a la similitud de las problemáticas medioambientales que se están viviendo al otro lado de la cordillera. Asimismo indicó que el documento es extenso, ya que nace de una reflexión profunda que considera diversos aspectos.

Respecto del contenido de la misiva, el Obispo de Aysén señaló que en ella se “plantea cuál debería ser nuestra relación con la naturaleza - don de Dios que aquí en Aysén abundantemente nos rodea -, cuál debería ser nuestra relación con el Creador y con las criaturas”.

Hasta ahí, nada especialmente anormal. El agua dulce es un bien escaso en muchas zonas del planeta y es normal que la Iglesia tenga algo que decir sobre su uso y distribución. Ahora bien, hete aquí que para presentar su carta, el obispo Infanti ha requerido la presencia de un personaje que nos hace temer lo peor.

Sigo citando de la web:

Para este importante evento la Iglesia de Aysén contará con la presencia del destacado teólogo brasileño, Leonardo Boff, quién será el encargado de presentar el documento preparado por Mons. Infanti a la comunidad regional. Según explicó el prelado “la importancia de esta Carta merece que haya llamado la atención a una persona de renombre mundial, como lo es el teólogo Leonardo Boff. Es un grandísimo privilegio que lo podamos tener aquí en Coyhaique, y viene especialmente para acompañar a la Iglesia de Aysén en este momento importante, puesto que él es un experto en ética y ecología”.

Acabáramos. El insigne Leonardo, quien en una entrevista concedida hace años al periódico español El País dijo que deberíamos ir a misa con una maceta, pues las plantas son “seres vivos", va a dar lustre a la presentación de la carta de Infanti. A ver, ¿qué han hecho los católicos de esa iglesia local chilena para que tenga que ir Boff a soltarles su rollo místico-ecológico-nuevaerista de corte esotérico? ¿Cabe pensar que la carta pastoral de Monseñor Infanti va a ir en la línea seguida por Boff en estos asuntos? Porque si es así, y si se ha tirado “meses de intenso trabajo” para redactarla, me temo que nos podemos encontrar con un texto radical que hará las delicias hasta de los protectores de los derechos de los animales de agua dulce.

Yo entiendo que en Roma no pueden estar al tanto de todo lo que pasa en todas las iglesias locales del mundo. Entiendo incluso que se den circunstancias peculiares como las de Aysén, de forma que se entregue algunas de esas iglesias a órdenes religiosas. Salvando las distancias, ocurre algo parecido con las diócesis norteafricanas, al frente de las cuales siempre se pone a un franciscano. Pero por el amor de Dios y de la salud espiritual de lo fieles, ¿tan difícil es buscar como obispos a religiosos que no estén cercanos a tipos como Boff o similares a Boff? Y si no existen tales, ¿no será mejor proveerles de obispos no religiosos?

Estaré atento al contenido de la tan trabajadísima pastoral. Lo mismo nos sorprende a todos y le ha salido un texto incólume, pero mucho me temo que quien busca a Boff para dar bombo y platillo a su labor no puede estar entre los prelados más insignes de nuestra amada Iglesia.

Luis Fernando Pérez Bustamante

Desde Acción Familia Chile, se puede leer lo siguiente:

Obipos de Aysén publica desconcertante pastoral, La izquierda católica, siempre igual a sí misma.

Intenso júbilo en quienes son de izquierda – y profundo desconcierto en quienes no lo son – produjo la publicación de la Pastoral Danos hoy el agua de cada día, del Obispo de Aysén, Luis Infanti de la Mora, que contó con el apoyo del conocido ex sacerdote brasileño Leonardo Boff, ‘teólogo de la liberación’ abiertamente marxista, hoy metamorfoseado en ecologista radical.

Como se sabe, Boff fue censurado y castigado hace más de dos décadas por la Santa Sede por sus graves y reiteradas distorsiones de la doctrina católica, sin que él se retractase de una sola de ellas, antes bien abandonó el ministerio sacerdotal, el celibato y la misma Iglesia.

Con tal apoyo, a mal puerto fue por agua el Obispo Infanti, pues sus discutibles afirmaciones sobre el medio-ambiente y en especial contra la construcción de represas en esa región pierden apoyo en la opinión pública, en vez de ganarlo. Y desconcierta a los fieles, en vez de guiarlos.

El Obispo debería recordar que los juicios de un Pastor merecen todo el respeto de los fieles cuando son emitidos rationi pecatti, o sea, para evitar un pecado, que sea tal, obviamente, por contrariar el Decálogo y no los criterios particulares en materias totalmente contingentes, como es el caso de las represas.

Por más que la prensa ecologista o de izquierda califique entusiastamente al Obispo de “emblemático sacerdote” y respalde por entero sus afirmaciones – que denotan mucho más énfasis que argumentos sólidos – los observadores sensatos no pueden dejar de tomar distancia de tales juicios, pues en muchos casos no resisten un análisis serio.

Según Mapuexpress, “el obispo de Aysén hizo fuertes críticas al actual modelo económico, por cuanto está basado en la sobreexplotación de los recursos naturales teniendo solamente en cuenta el lucro de unos pocos”. ¿Qué pruebas exhibe de una y otra afirmación? Absolutamente ninguna.

Según Econoticias el documento “también se refiere al negocio del agua. Comenta que hay que tomar en cuenta que es uno de los elementos que escasean en el mundo, al punto de que se cree que para el año 2025, 40% de la humanidad no tendrá alcance al agua potable”. ¿Quiénes creen esto? ¿Con qué base y qué raciocinios? ¡Silencio respecto de las razones, pero insistencia en la conclusión! ¿Puede calificarse esto de objetividad?

Los juicios laudatorios de la prensa radicalizada se extienden al cuestionado teólogo, que es calificado de “mítico” por Mapuexpress, “una de las voces más claras y robustas de la teología latinoamericana de la liberación”, “uno de los teólogos que más ha contribuido a su formulación coherente y sistemática, que él extiende a los problemas relacionados con el medio ambiente…”

Pues bien, ¿cómo calificar de coherente la mezcla entre Catolicismo y marxismo si ambos la excluyen por entero? ¿Cómo no darse cuenta de que la teología marxista de la liberación perdió en los últimos 25 años gran parte de sus adeptos de los años 70, precisamente por la confusión, la violencia y los daños que produjo y por el fanatismo con que sus dirigentes defendían las tesis más erradas?

El brasileño vino a Chile desde Paraguay, donde asistió a la toma del Poder de otro ex clérigo, el otrora Obispo Fernando Lugo, hoy transformado en laico y aliado a la izquierda más radical formada por Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa, Lula da Silva y otros. Pese a los brutales ataques recientes de varios de esos gobiernos a la Iglesia, Boff no dijo ni una palabra, o sea, mostró que es solidario con ellos, lo que no parece haber preocupado a su anfitrión.

Según La Nación el Obispo dijo que reconoce que [el documento] “tiene ciertas posturas que cuestionan proyectos que dañan gravemente o irreversiblemente a la naturaleza, por ser proyectos que van en contra del mismo ser humano“. Pues bien, esto es lo que él tendría que demostrar, pues para los seres racionales no basta con afirmar… aunque lo haga un Obispo.

El mismo diario afirma que, según Mons. Infanti, “leyendo la carta aparece con evidencia que éste [construir las represas] no es un proyecto adecuado, conveniente y necesario“. ¿Por qué? No lo dice. Pues debe aplicarse entonces el aforismo “Quod gratis asceritur gratis negatur”, o sea, lo que es afirmado gratuitamente, del mismo modo debe ser negado.

El diario gubernamental afirma también que el Obispo sabe que la presencia del controvertido teólogo puede provocar críticas en algunos sectores de la Iglesia, pero justifica su presencia porque “es uno de los principales redactores de la Carta de la Tierra” de la ONU. Es de lamentar que dé a este documento una importancia como si fuese una enseñanza de la Iglesia, y que presente sus propias conclusiones como si fuesen fruto de las enseñanzas de Ésta.
  1. http://religionenlibertad.com/blog/index.php?blog=16&title=boff_el_agua_y_un_obispo_chileno&more=1&c=1&tb=1&pb=1
  2. http://www.accionfamilia.org/revolucion-cultural/obispo-infanti-ecologia-boff/