jueves, 5 de febrero de 2009

MISTICISMO DE SATAN

EL SACRAMENTO DEL ABORTO
Escrito por el Padre Frank Pavone
Sacerdotes por la Vida

El Sacramento del Aborto es el titulo de un libro escrito por Ginette Paris y publicado en 1992. En este libro la autora declara que el aborto es un acto sagrado, un sacrificio a Artemis (conocida a los Romanos como Diana).

Artemis es tanto una protectora de animales salvajes y una cazadora que los mata con certera puntería. ¿Como pueden estos papeles contradictorios existir en la misma deidad femenina? El punto de vista propuesto en este libro es que una madre puede cuidar propiamente a la vida solo si posee el poder total sobre la misma vida y muerte. La muerte en veces es algo preferible. El que puede proveer la muerte, para que uno pueda escapar una vida infeliz, esta en verdad amando al que es matado.

El aborto, entonces, es visto, como una “expresión de responsabilidad maternal y no un fracaso del amor materno”. “Artemis significa el rehusar dar vida si el don no es puro y sin mancha...Así Artemis puede matara a un animal herido que dejarlo sufrir miserablemente, así una madre desea evitarle a sus hijos un destino doloroso”.

Artemis es la misma diosa cuales devotos se sintieron tan amenazados por la proclamación de San Pablo del evangelio en Efesio, donde un disturbio estuvo a punto de explotar y una vasta multitud grito por dos horas, “¡Grande es Artemis de los Efesios!” Los adoradores de Artemis hoy deberían igualmente sentirse amenazados, porque la proclamación del Evangelio de Cristo es que solo El tiene autoridad sobre la vida y la muerte. Ni la madre ni el padre, ni el estado, ni el individuo mismo, puede reclamar dominio absoluto sobre la vida. “Nadie vive como su propio amo, y nadie muere como su propio amo. Mientras vivimos, somos responsables al Señor, y cuando morimos, morimos como Sus sirvientes. Tanto en vida y muerte, somos del Señor” (Rom. 4:7-8).

El hecho que algunos defienden al aborto como un acto sagrado debería alertarnos sobre la profundidad de la guerra espiritual que esta librándose. El aborto nunca a sido meramente o primariamente un tema político. Es una falsa religión. Por ejemplo cuando gente pro-vida ora enfrente de una fábrica de abortos, no es simplemente que los pro-vidas se oponen a la medicina falsa. Es la verdadera Iglesia enfrentándose a la falsa Iglesia. Un hombre que había sido guardia de seguridad en una clínica de abortos, después de convertirse a la fe, reconoció por que había tenido tanto coraje contra los consejeros pro-vidas. “Venían a protestar enfrente de nuestra iglesia. Esa clínica es donde practicábamos nuestro culto.”

Que todos los fieles y su clero, tomen renovada fuerza para hablar contra el aborto. El hacerlo no solo es consistente con la proclamación del Evangelio; es la proclamación del Evangelio.