martes, 3 de febrero de 2009

EL PLAN MAESTRO PARA DESTRUIR LA IGLESIA

El Enemigo al acecho

Este trabajo tiene un interés extraordinario por su actualidad. La primera edición fue sacada a la luz en julio de 1973.
Por su gravedad y trascendencia merece la atención de todos, y en particular de la Jerarquía Eclesiástica.
¡Más que nunca es necesario encomendarnos al Arcángel San Miguel para que desbarate el diabólico plan!

CAPÍTULO I: EL MASTERPLAN

Alguien dejó olvidado en mi oficina médica un sobre grande, cerrado. Después de dos meses nadie lo reclamó. Lo abrí para averiguar la identidad de su dueño. ¡Lo que encontré fue una sorpresa!:

EL MASTERPLAN PARA DESTRUIR LA IGLESIA. Nadie firmaba, no se daba ninguna dirección, nada más que un plan riguroso para destruir la Iglesia de Cristo. Según el Masterplan, la Iglesia deberá estar "arruinada" para el año 1980. Me he animado a publicarlo porque estoy seguro que ayudará a abrir los ojos a muchos sacerdotes y buenos cristianos antes de que sea demasiado tarde. ¡Alerta, amigo! Alguien trabajará muy en contra de la Iglesia. ¡Abre tus ojos! No duermas, que el Demonio está despierto. El "Masterplan" parece algo perfecto. Lo segundo: cómo llevarlo a cabo paso a paso. Lo tercero: quién lo va a realizar.

CAPÍTULO II: IGLESIA UNIVERSAL EN LUGAR DE IGLESIA CATÓLICA

El Masterplan señala en principio que de todas las Iglesias que se llaman cristianas, el bloque más firme, el que las mantiene a todas, es la Santa Iglesia Católica, y una vez que ésta se tambalee, toda la cristiandad caerá por su peso. Hay que quitarle el nombre de Santa, porque así está llamando constantemente la atención sobre Dios, es algo sagrado, y esto sobra. Y para quitarlo es fácil, basta con insistir que debemos acercarnos más a los hermanos protestantes, y que los católicos digan que la Iglesia es Santa, ofende a éstos, y por lo tanto, los católicos no deben insistir en eso. Y así de fácil, para el año 1980 nadie dirá: Una, Santa, etc. Otra palabra que sobra es "Católica", porque es muy arraigada con la adoración a Dios, a Cristo, y a la Santísima Virgen, y eso hay que derrumbarlo. Para hacerlo es fácil: hay que sustituir lo de "Católico" por "Universal", al fin es lo mismo, parece que dice lo mismo, pero se quita el sabor sagrado de adoración a Dios y a Cristo que lleva el nombre católico. En el año 1980 quedaría en todo el mundo así la "Iglesia Universal" con todas las iglesias unidas, donde quedarían incluidos también los judíos, los musulmanes, los hindúes, etc.

El primer mandamiento de esta "Iglesia Universal" y el único, sería: "amar al prójimo como a ti mismo" ¡Porque en éste seguiría existiendo un Dios toda bondad!. Pero un Dios que es tan bueno que no castiga; y como no puede castigar, todo el mundo se olvidará de Él muy pronto. Porque el Dios que no infunde respeto, que no se le teme, la gente lo olvida. Pero todo esto, repito, es el fin del plan. El plan debe ser cosa sencilla, quitar cosas "poco importantes", sembrar una "piedad falsa" de compasión para los no católicos, acercarse a los no católicos, abrir las puertas de la Iglesia a los que no lo son, quitar las cosas "sin importancia" que los puedan herir.