sábado, 25 de abril de 2009

Otro mas, y uno menos

Una cosa es colgar los hábitos, si alguna vez se los usó, por tener la concienzuda certeza que su ordenación se debió mas a un capricho personal o a un discernimiento equivoco, que a un verdadero llamado Divino a las ordenes sagradas, esta crisis, que presupone un quiebre emocional importante es muy distinta que el salir por la puerta ancha reconociendo hijos concebidos a destajo mientras aun se juraba fidelidad a la Iglesia. Ya sea presidente modernista, liberacionista y marxista electo o simple cura de pueblo, con el perdón de San Juan María Vianey, clama justicia al cielo, y una gran roca, una cuerda y un profundo mar disponible a la brevedad. Lo que sigue esta tomado del blog de noticias de Radio Cristiandad.

El sacerdote enamorado que abandonó los hábitos en la Misa de Ramos espera un bebé.

“Cuando uno se enamora y empieza a proyectar más allá, pensando en una familia e hijos, es muy fuerte y creo que a eso Dios lo quiere”, dijo Víctor Casas, al despedirse de la comunidad. Ahora, junto a su pareja, se mudó a Villa Carlos Paz.

Era una cena especial. Mariana Mercol, una docente de 36 años, les tenía que decir algo importante a sus padres, Hilda y Sergio; y a su hermano Leandro. La noche del miércoles 1 de abril anunció que estaba embarazada. La novedad los dejó perplejos. Sabían que Mariana estaba saliendo con alguien, pero no había sido presentado en familia. El futuro papá era nada menos que Víctor Casas, el cura del pueblo.

Mariana y Víctor, de 38 años, decidieron ir a vivir juntos y hacer pública su historia. Pero él seguía siendo el cura párroco de Saturnino María Laspiur y otros dos pueblitos vecinos: Colonia Prosperidad y Las Varas.

El domingo siguiente, en la parroquia de Laspiur, el padre Víctor les contó a sus fieles que había decidido dejar los hábitos. Y que formaría una familia. En plena Misa de Ramos, el cura párroco dijo: “Hay cuestiones del corazón que no se pueden parar. Cuando uno se enamora y empieza a proyectar más allá, pensando en una familia e hijos, es muy fuerte y creo que a eso Dios lo quiere, porque ama la vida”. Y se fue aplaudido.

Pero con el paso de los días, en este pueblito ubicado a 240 kilómetros al este de la ciudad de Córdoba, se supo que además de estar enamorado, el padre Víctor dejaba los hábitos para ser papá.

“¿Vio lo que pasó con Lugo en Paraguay?, creemos que el padre Víctor quiso evitar eso, por eso renunció y con la novia se fueron a vivir fuera de Laspiur”, contó un vecino a Clarín en el bar del pueblo, mientras jugaba al chinchón con otros amigos.

En Laspiur todos se conocen, sus poco más de sesenta manzanas albergan a 3.400 habitantes. La intendenta Delia Luciano no quiere hablar como jefa comunal, pero sí como católica: “Yo estuve presente cuando el padre Víctor anunció que dejaba los hábitos. Todos pensamos que lo iban a trasladar. Pero siguió hablando y nos confesó que quería formar una familia. Nos quedamos absortos, sorprendidos. Inmediatamente muchos de los que estaban ahí lo aplaudieron”. Delia Luciano le dijo a Clarín: “A mí, como católica, me dolió que lo hiciera así, en público, fue medio desprolijo. Acá, en nuestro pueblo, era un cura muy querido”.

El obispo de San Francisco, Carlos Tissera, -de viaje en Roma-, también fue sorprendido “porque me enteré de su decisión por radio”. El secretario del Obispado, Tarsicio Beltramo, le contó a Clarín que “monseñor Tissera se sintió triste, pero él ya lo perdonó, porque ambos son humanos. ¿Si lo perdonará porque embarazó a una mujer siendo aún sacerdote? Eso queda en manos de Dios”, dijo.

Hoy, lejos de los comentarios pueblerinos, los futuros papás viven en Villa Carlos Paz, donde Víctor se las rebusca gracias a su título de maestro mayor de obras. Mariana, seguirá dando clases. Ambos esperan la llegada de su primogénito.
  1. http://radiocristiandad.wordpress.com/