sábado, 6 de septiembre de 2008

La Amenazante Alianza Evangélica Española

Desde "Cor ad cor loquitur":

La Alianza Evangélica Española parece dispuesta a declarar la guerra al estado español, a la Iglesia Católica en España, a la mismísima Casa Real y a todo lo que se le ponga por delante y que tenga que ver con las víctimas del accidente de Barajas, entre las cuales, ¡mira que es mala suerte!, había un evangélico. Parto de un hecho. Tienen razón en cuando dicen que las “autoridades deberían acudir igualmente al culto `in memoriam´ por la víctima protestante del accidente de Barajas, que se celebrará en Madrid y al que han sido invitadas". Lo que ocurre es que dado que todavía no se ha celebrado dicho culto, y por tanto las autoridades no han tenido oportunidad ni de ir ni de no ir, no sé a qué viene entonces tanto jaleo. Zapatero podría enviarles a De la Vega o a cualquier ministro. Qué menos que al secretario de estado de asuntos religiosos. Por la Casa Real podría ir la princesa Elena, que vive en Madrid y no le costará asistir al acto. Y por el ayuntamiento podría ir el mismísimo alcalde, aunque me temo que Gallardón debe de estar preguntándose si merece la pena ir con quienes han lanzado una clara amenaza contra la candidatura olímpica de la capital de España a los JJOO del 2016. No exagero, no. Lean ustedes:

“En el caso concreto del Ayuntamiento de Madrid, creemos que sería importante que una ciudad candidata a la organización de unos Juegos Olímpicos demostrase ante la sociedad europea e internacional, con amplia presencia protestante, haber superado la imprescindible transición religiosa que dejó como deuda el nacionalcatolicismo”

¿Han visto cómo se las gastan estos “cristianos"? Ojo Gallardón, que como no vayas al culto, lo mismo los evangélicos españoles te montan un pollo en Europa y el mundo entero. No hace falta que le diga, señor alcalde, que el universo está movilizado contra la falta de libertad religiosa en China, lo cual ha impedido que se hayan celebrado allás las Olimpiadas, así que ándese con ojo que como Llaneras, Tarquis y los suyos se cabreen, adiós a los Juegos en Madrid.

Por supuesto, para no perder la tradicional inquina contra el catolicismo de un sector muy importante del protestantismo español, la AEE atiza un palo en todas las costillas de la Iglesia Católica en España. Dicen:

En el caso concreto de la Conferencia Episcopal Católica, además pediremos que las Alianzas Evangélicas Europea y Mundial hagan constar en todos los foros europeos e internacionales de diálogo interreligioso la actuación monopolizadora, arrogante y totalmente alejada del diálogo en su actuación con los cristianos evangélicos españoles. Hechos como el presente reafirman que las conversaciones interreligiosas que se vienen celebrando con la Iglesia católica en España no son más que actos de cara a la galería, que la realidad contradice.

Nótese dos cosas:
1- No hablan de ecumenismo sino de diálogo interreligioso. El mismo sólo se da entre religiones no cristianas. Así que da toda la sensación de que estos evangélicos no consideran cristiana a la Iglesia Católica en España. Nadie se sorprenda de ello. Eso es precisamente lo que muchos protestantes creen de los católicos. Nosotros les llamamos hermanos separados. Ellos tienden a considerarnos idólatras a los que hay que evangelizar para que salgan de la Gran Ramera que es Roma. No digo que esa idea sea mayoritaria entre ellos pero está muy lejos de ser muy minoritaria.

2- Que el cardenal de Madrid celebre un funeral por las víctimas de Barajas es una actuación “monopolizadora, arrogante y contraria al diálogo con los evangélicos". Y se quedan tan anchos estos muchachos. Si usted celebra un funeral es que no tiene vergüenza y le vamos a denunciar a nuestros hermanos europeos para que se chiven en todas partes. Pobre Rouco. No ha hecho sino aquello que el sentido común le dicta hacer y se le echan encima estos “hermanos". Como si él se opusiera a que las autoridades vayan al anunciado culto protestante. Como si dependiera de él la decisión de Zapatero, el Rey y Gallardón.

La verdad es que tras leer el comunicado de la AEE, estamos en el derecho de opinar que aunque a estas gentes les asiste la razón al pedir que las autoridades les hagan caso, en realidad ellos están aprovechándose de la muerte de más de 150 personas, una de ellas de su fe, para ajustar cuentas con la España católica, Franco incluido. No pueden disimular su odio y desprecio hacia el catolicismo. Está en sus genes. Son fieles hijos de la Europa de las guerras religiosas del siglo XVI. El espíritu de aquella época permanece en los representantes de la AEE. Allá ellos si consideran que esa es la mejor forma de ser cristiano en España en el siglo XXI. Más bien pienso que lo único que el protestantismo evangélico español consigue con este tipo de comunicados es lograr que muchos españoles los tachen de fanáticos exaltados. Si yo fuera evangélico sensato, y sé que los hay, les exigiría para empezar que no se arroguen una representación que no les corresponde. Y después les enviaría un par de cajas de Valium. Les hace falta.

Luis Fernando Pérez Bustamante
  1. http://religionenlibertad.com/blog/index.php?blog=16&title=la_amenzante_alianza_evangelica_espanola&more=1&c=1&tb=1&pb=1

¿Primavera o gélido invierno de las órdenes y congregaciones religiosas masculinas?

Desde "la cigüeña de la torre"

A petición de numerosos lectores vamos a hacer con los varones lo mismo que en su día hicimos con las mujeres.

Los datos son de los Anuarios Pontificios de 1974, 1987, 2001 y 2008.

Dominicos. En 1973, 8086 con 665 casas. En 1986, 6769, con 620 casas. En 2000, 6371 con 626 casas. Y en 2007, 6044 con 621 casas. Han perdido 2042 frailes y cerrado 44 casas. Casi un 40% de sus efectivos.

Franciscanos. En 1973, 23.301 con 3173 casas. En 1986, 20037 con 3077 casas. En 2000, 17.335 con 2651 casas y en 2007, 15.256 con 2370 casas. Se han dejado en la primavera 8.045 efectivos y han cerrado 803 casas. También casi el 40%

Franciscanos conventuales. 4.127 con 669 casas en 1973. En 1986, 4259 con 598 casas. En 2000, 4499 con 654 casas. Y en 2007, 4525 con 653 casas. Caso verdaderamente milagroso de aumento de frailes y de residencias.

Capuchinos. En 1973, 13.606 y 1925. En 1973, 11.953 y 1670. En 2000, 11.303 y 1708. Y en 2007, 11.166 y 1618. Se han perdido 2.440 capuchinos y han cerrado 307 casas. Han perdido menos del 20% por lo que debemos considerar que no son de los más afectados.

Agustinos. 3.847 y 532. 3374 y 406. 2888 y 465 Y 2795 y 450. Quedaron en el camino 652 frailes y 82 casas. Algo más de un 15%. Privilegiados.

Agustinos Recoletos. 1252 y 219. 1370 y 212. 1256 y 203. 1168 y 202. Una disminución de 84 frailes con la que está cayendo es como para echar cohetes.

Carmelitas. 2371 y 278 casas. 2039 y 351. 2096 y 380. 1942 y 389. Han desaparecido 419 carmelitas, menos del 20%

Carmelitas Descalzos. 3577 y 364. 3500 y 460. 3942 y 539. 4044 y 583. Otro milagro.

Trinitarios. 529 y 73. 586 y 93. 557 y 100. 587 y 102. También milagroso.

Mercedarios. 963, 161. 780, 159. 736, 163. 726, 154. Pierden 237 frailes, más de un 20% y cierran 7 casas.

Mercedarios Descalzos. 127, 12. 88, 16. 64, 11. 51, 11. Han perdido más del 50% y están en vísperas de cierre.

Siervos de María o Servitas. 1642 y 236. 1139, 208. 981, 172. 883, 161. También se han dejado el 50% de sus miembros.

Hermanos de San Juan de Dios. 2020, 212. 1630, 190. 1432, 230. 1291, 220. Perdieron 729 frailes, el 35%, y tienen 8 casas más. Para que lo explicaran.

Mínimos. 276, 39. 199, 41. 186, 46. 195, 45. Pierden más de un 20% y tienen 6 casas más.

El Orden Teutónico, con 150 miembros en 1973 y 13 casas ha desaparecido en los anuarios de 1987, 2001 y 2008. ¿Habrá desaparecido? Y los Betlemitas están a punto de hacerlo. En 2000 eran 16 en 3 casas y en 2007, 7 en 2. Otra orden que se va. Tal vez se haya ido ya.
  1. http://blogs.periodistadigital.com/laciguena.php/2008/09/06/iprimavera-o-gelido-invierno-de-las-orde

viernes, 5 de septiembre de 2008

La Iglesia y el problema social

Desde "A Casa de Sarto":

«... La economía individualista, con tanto calor defendida y propagada por los doctores del liberalismo como la panacea universal de los males sociales, ha venido de consecuencia en consecuencia a entronizar de nuevo la esclavitud en los talleres y en las fábricas.
Incapaz de conocer el fin, y, por lo tanto, la misión del Estado y la esfera de su acción, se alarma a la menor tentativa encaminada a reglamentar el trabajo y a impedir la explotación capitalista, como si viese aparecer el socialismo; y pide a los poderes públicos que se crucen de brazos conforme lo establece la famosa fórmula fisiocrática, y que dejen a las no menos famosas leyes naturales económicas el encargo de hacer brotar las armonías.
Y esas armonías, engalanadas con los ingeniosos sofismas de Bastiat, ya hemos visto de qué manera se convertían en una guerra sorda y despiadada, cuando no estallaban en colisiones sangrientas.
La economía liberal comenzó por romper todo vínculo moral entre patronos y obreros, y, en vez de depurar y perfeccionar las antiguas instituciones gremiales, las pulverizó, entregando a los trabajadores el cetro de una libertad que ha concluido por convertirlos, según la frase de Lasalle, en unos “esclavos blancos”.
Y así tenía que suceder; porque, desde el momento en que las relaciones entre patronos y obreros se fijan únicamente por la ley de la oferta y la demanda, el trabajo queda reducido a una mercancía y la persona humana que le realiza a una máquina de producción; es decir, a una cosa, lo mismo que en la sociedad pagana.
Así se cumple la regla de Cobden: Si dos obreros van detrás de un patrono, el salario baja; si dos patronos van detrás de un obrero, el salario sube. El contrato de trabajo se reduce a una compraventa, y el obrero no es más que una cosa que se adjudica, en el mercado de la libre concurrencia, al mejor postor.
¿Y en qué se diferencia esto de la esclavitud? Esencialmente, en nada.»

Juan Vázquez de Mella y Fanjul (9 de Noviembre de 1889)
  1. http://casadesarto.blogspot.com/2008/09/la-iglesia-y-el-problema-social.html

La resistencia pasiva de los obispos españoles al motu proprio SVMMORVM PONTIFICVM

Desde "semper idem" en "germinans germinabit":

Acercándose el primer aniversario de la entrada en vigor del motu proprio Summorum Pontificum y al hilo de una interesante entrada que hizo hace algunas semanas en su muy seguida bitácora nuestro querido amigo don Francisco José Fernández de la Cigoña a propósito de su prácticamente nula implementación en España, nos ha parecido oportuno ocuparnos hoy de la actitud de nuestros obispos frente a tan trascendental documento papal, la cual bien puede caracterizarse como de resistencia pasiva.

Sin llegar al extremo del hoy dimisionario obispo de Gerona Mons. Carles Soler Perdigó, que, asesorado por Mn Joan Baburés (su factótum en materia litúrgica), puso una barrera infranqueable en su diócesis a la liberalización –querida expresamente por Benedicto XVI– del uso de la liturgia precedente a la revolución postconciliar, hay que decir que la tónica general del episcopado español es de una suerte de resistencia pasiva. No se oponen frontalmente a la voluntad del Papa, pero tampoco hacen nada para que se cumpla. Quizás peor: disimuladamente le ponen cortapisas, refugiándose en subterfugios tales como: sutiles –y no tan sutiles– presiones sobre el clero favorable a la forma extraordinaria del rito romano, exigencias abusivas que el motu proprio no contempla y fiscalización de las concesiones mediante la imposición de condiciones de tiempo y lugar poco cómodas y hasta inverosímiles. Cierto es que todo esto no es privativo de España, pues en otros países ocurre algo semejante, pero aquí adquiere tintes dramáticos.

De toda la jerarquía española, sólo los cardenales Cañizares de Toledo, Rouco de Madrid y Amigo de Sevilla y, si acaso, el Sr. Arzobispo de Santiago, Mons. Barrio, puede decirse que se han mostrado receptivos a las demandas de sus fieles diocesanos. El blogger cita también al Cardenal Martínez Sistach de Barcelona en el número de los “acogedores”, pero en esto –y lamentamos tener que enmendarle la plana– se equivoca. Nuestro prelado barcinonense es cierto que acudió hace un año al Oasis de Jesús Sacerdote para recibir los votos perpetuos de algunas de las monjas de dicho monasterio sui iuris. Recordemos, sin embargo, que el Oasis nada le debe al hoy cardenal-arzobispo, habiendo sido declarado de derecho pontificio sin su concurso, por una decisión de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei. La misa que regularmente se oficia allí no es, por tanto, ninguna muestra de un supuesto espíritu acogedor del purpurado.

Lo mismo dígase de las misas que se celebran en la Capilla de la Virgen de la Merced y de San Pedro Apóstol de la calle Laforja, que fue una concesión del cardenal Carles a través de su obispo auxiliar Mons. Carrera (de todos modos, se trata de un oratorio de propiedad privada, en el que los sacerdotes tienen ahora plena libertad de celebrar la misa siguiendo el Misal del beato Juan XXIII y los fieles que quieran espontáneamente unirse a esa celebración pueden ser admitidos). Otra misa, la de la parroquia de San Juan María Vianney (producto de la buena voluntad del párroco), está programada en horario poco cómodo para los fieles. No nos consta que hayan prosperado otras iniciativas en la archidiócesis.

Barcelona, no lo olvidemos, es aún –litúrgicamente hablando– un feudo de los bugninianos, con Mons. Pere Tena a la cabeza, secundado por el inefable diácono Urdeix, los cuales no han acabado de digerir el motu proprio Summorum Pontificum o, mejor dicho, se les debe haber atragantado. Sin embargo, más inteligentes que Mons. Soler y Mn Baburés, no han manifestado una oposición frontal a aquél, sino que sibilinamente lo pretenden neutralizar, restándole importancia, tergiversando sus alcances y, sobre todo, ganando tiempo (ya que piensan que si logran evitar una implementación oficial en la arquidiócesis, dentro de tres años podrán decir muy sueltos de huesos que aquí no ha pasado nada). Léase, si no, atentamente lo que escriben en el número 280 de la revista Phase, publicada por el Centro Pastoral de Liturgia de Barcelona (CPL). Pero esto es asunto de otro artículo que publicaremos próximamente. Mientras tanto, estamos a la expectativa de lo que se va a decir en el Congreso Internacional de Liturgia, que se celebra estos días en Barcelona coincidiendo con los 50 años del CPL. Intervendrá, por supuesto, la plana mayor de los bugninianos (infaltable), que contará con la presencia de nada menos que el arzobispo Piero Marini, responsable durante muchos años de la degradación de las ceremonias papales (a lo que su sucesor y colombroño, monseñor Guido, se está encargando de poner saludable remedio). Promete ser interesante… y revelador.

Tanto en Barcelona como en la gran mayoría de diócesis españolas los Sres. Obispos no se han enterado que el Papa no les ha dado a ellos el poder de decisión en cuanto a retomar el usus antiquior de la liturgia romana. Es asunto privativo:

- de cada sacerdote (sea de clero secular como regular) por lo que toca a las misas rezadas (llamadas hoy sine populo, aunque admiten la asistencia espontánea de fieles);

- de los párrocos y rectores de iglesias en lo que se refiere a las celebraciones públicas dentro de sus respectivos horarios, y, en fin,

- de las comunidades pertenecientes a sociedades de vida apostólica e institutos de vida consagrada que quieran acogerse puntual, frecuente o permanentemente a los libros litúrgicos antiguos.

Los Obispos sólo tienen funciones:

- de vigilancia de que todo se lleve a cabo de la mejor manera,

- de segunda instancia para los casos en los que los párrocos no puedan o no quieran resolver y

- de información a la Santa Sede al cabo de un trienio de vigencia del motu proprio.

Cualquier pretensión de salirse de esto va ultra vires de lo que el Papa ha establecido. Sin embargo, se presupone lo contrario y se actúa, de hecho, como si los Ordinarios tuvieran el poder de decisión.

Desgraciadamente, aun en los casos en los que los Obispos no se muestran claramente renuentes a dejar que se implemente el motu proprio, dejan ver con sus palabras y actos que si por ellos fuera, éste no se aplicaría. Tales son los casos del presidente y secretario de la Comisión Episcopal de Liturgia de la Conferencia Episcopal Española , Mons. Julián López Martín y el claretiano Josep María Canals, que no disimulan bien su antipatía a la disposición pontificia, con el agravante de ser los responsables máximos de la vida litúrgica de la Iglesia Española , como se deduce por sus antedichos cargos. No se puede, de otro lado, dejar de considerar que los Obispos tienen el poder efectivo de neutralizar la posible decisión de los párrocos, mediante el chantaje: en sus manos está, en efecto, cortar en seco una carrera prometedora, trasladar de su oficio al imprudente, quitarle la prebenda y mil maneras que tiene el poderoso para disuadir eficazmente a sus subordinados y quitarles de la cabeza las veleidades que no son de su agrado.

Los demás prelados de nuestra patria callan o hacen como si la cosa no fuera con ellos. En algunos, los más veteranos que están a punto de jubilarse (como el cardenal-arzobispo de Valencia), es quizás una actitud que obedece tal vez a la desidia propia de la edad o al interés de no comprometerse al final de su cursus honorum: dejan la patata caliente a su sucesor. Por otra parte, en no pocos de esos ancianos mitrados, de la generación católico-existencialista montiniana, se tratará de una personal aversión a la liturgia tradicional: están todavía muy marcados por los años salvajes del postconcilio. Los obispos de menos edad no son lo suficientemente jóvenes como para tener esa saludable falta de prejuicios que caracteriza a las modernas generaciones de clérigos (formados bajo Juan Pablo II y Benedicto XVI); están, por tanto hipotecados por la pesada herencia de los decanos. Pero tampoco hay que excluir el factor representado por la mediocridad, que afecta a no pocos de nuestros actuales pastores y que les impide “mojarse” porque ni entienden nada ni desean entender.

Así, pues, en España la resistencia pasiva de la mayor parte de los Obispos a Summorum Pontificum está provocando que una vez más estemos a la cola de Europa y de Occidente en cuanto a la cuestión -esencial– de la Liturgia. Mientras por todas partes florecen y se multiplican las celebraciones según los libros litúrgicos previos a la revolución postconciliar (véase, por ejemplo, la crónica diaria y documentada del excelente sitio de UNA VOCE MÁLAGA sobre la aplicación del motu proprio alrededor del mundo), mientras desde la mismísima Roma el Santo Padre da espléndidas catequesis visuales de lo que debe ser el culto tributado a Dios, aquí languidecemos en un páramo de espiritualidad y encima nuestros dirigentes religiosos se creen leibnizianamente que todo va bien en el mejor de los mundos posibles. ¡Que venga Dios y lo vea!
  1. http://www.germinansgerminabit.org/semper_idem/semper.html

Reforma de la reforma ¿nuevos pasos?

Desde la Buardilla de Jerónimo:

Bruno Volpe, en Pontifex, presenta una interesante entrevista cuya traducción publicamos. Ha sido realizada al Padre Joseph Luzuy, sacerdote del Instituto Cristo Rey Sumo Sacerdote y participante en el Congreso que se realizará en Roma sobre el Motu Proprio Summorum Pontificum. En ella, el Padre Luzuy confirma que están siendo estudiados algunos cambios que serían nuevos pasos en la reforma de la reforma.

ROMA- El rumor, si bien aún no confirmado, circula desde hace tiempo en los Sagrados Palacios. Estaría en estudio una revisión de la Liturgia actual y la reforma incluiría estos tres cambios: Canon recitado en latín, signo de la paz antes del ofertorio, Comunión de rodillas o, al menos, no más en las manos.

Como manda la prudencia, en las congregaciones nada se dice, pero nos llega una confirmación, aunque indirecta. “No conozco los tiempos de estas modificaciones pero también a mí me consta que el tema se está estudiando”, admite sin decir demasiado el Padre Joseph Luzuy, sacerdote francés del Instituto Cristo Rey Sumo Sacerdote. El Padre Luzuy dará una conferencia sobre el tema “Aprender a celebrar con el Misal de San Pío V” en el Congreso que se realizará en Roma desde el 16 de septiembre.

- Padre Luzuy, ¿cómo se celebra con el Misal de San Pío V?
- Partimos de la idea de que Dios es el centro del misterio. La Misa de San Pío V, aunque sería mejor llamarla gregoriana, se celebra con una actitud de adoración, acentuando que la Eucaristía es un don de Dios, misterio y trascendencia.

- A menudo, pero con argumentaciones poco convincentes, se critica el Rito antiguo sosteniendo que se comprende poco…
- No comparto esta afirmación. En primer lugar, el latín es siempre el lenguaje universal de la Iglesia. Cristo, muriendo sobre la Cruz, no fue entendido. Expiró en el misterio y no tuvo necesidad de traductores o divulgadores para explicar ese misterio. Entonces, si Cristo muerto en la Cruz es el misterio por excelencia, ¿por qué razón la Misa debería ser inteligible racionalmente y en su conjunto?

- ¿Qué debe hacer la Misa en nosotros?
- Llevarnos al Cielo, a Dios. La Misa es cantar con los ángeles la gloria de Dios.

- El celebrante hacia Oriente: en ninguna parte está escrito…
- Ciertamente. Pero se trata de una tradición que se remonta a los tiempos de Constantino. Desde que los cristianos dejaron la clandestinidad, todas las basílicas han sido creadas y erigidas hacia oriente. El oriente representa el Sol que surge, es decir, Dios. Es por esta razón que celebrar dirigido hacia oriente me parece litúrgicamente más correcto e incluso coherente. La posición que mejor respeta la Tradición es ad Orientem.

- ¿Le gusta la palabra “asamblea”?
- Basta con esta idea de “asamblea”... Además, quisiera recordar que la voluntad de traducir la Misa en vernáculo también la tuvo Lutero, protestante. Creo que se está dando, sobre todo después del Vaticano II pero no por culpa de él, un proceso de protestantización de la cultura religiosa, de la liturgia y de los mismos estudiosos. En cuanto al ecumenismo, no protesto… pero es preciso ser cautos. El diálogo está bien pero es necesario no desvalorizar nunca la propia identidad haciendo concesiones a los hermanos separados. Esperamos vivamente su conversión y rezamos por ellos. Pero creo que existe una sola verdadera Iglesia y es la Iglesia Católica, en comunión con el Papa y los Obispos.

- ¿Qué se puede hacer, entonces, para detener esta peligrosa ola de modernismo que, con todo tipo de abusos, atenta contra la sacralidad de la Misa?
- Hacer respetar las reglas. Los abusos litúrgicos han existido siempre pero después del Vaticano II han crecido en gran medida por la voluntad de racionalizar la Misa que, lo repito una vez más, no tiene necesidad de ser comprendida en su totalidad.

- Circulan voces acerca de que estaría en estudio una reforma de la Liturgia, con el signo de la paz antes del ofertorio, la Comunión de rodillas, el Canon en latín. ¿Puede confirmarlo?
- No sé cuándo sucederá. Pero también yo he escuchado las mismas voces y lo deseo. Puedo confirmarle que está analizándose pero no sé nada acerca de su aplicación concreta ni de los tiempos. Pero el proyecto existe.

Sólo podemos rezar para que sea llevado a buen término, y agradecer la tenacidad y la sensibilidad de un gran Papa como Benedicto XVI. Con él renacerá la verdadera, grande y decorosa Liturgia de siempre. Introibo ad altare Dei…
  1. http://la-buhardilla-de-jeronimo.blogspot.com/2008/09/reforma-de-la-reforma-nuevos-pasos.html